"ON MY OWN". MANU ARREGUI.

Del 11 de Abril al 13 de Junio de 2003.
Manu Arregui (1970) produce toda su obra desde su
modesto PC y se ha especializado en el modelado digital en tres dimensiones,
un terreno asociado a los video juegos y a la industria del entretenimiento
de Hollywood, dos campos cruciales para la transmisión ideológica
a los sectores más jóvenes. Además, ya antes de contar
con la confianza de una galería (recientemente ha sido fichado
por Espacio Mínimo, Madrid, una de las galerías más
interesantes del panorama actual) tenia sus obras de arte "colgadas"
en su magnifica página web
www.manuarregui.com, formando parte de una red de relaciones alternativas
que en los últimos años se han generado alrededor de internet.
"Es muy significativo el imparable desarrollo de la
industria del ocio en nuestra sociedad. La reciente popularización
de la informática ha permitido que algunos artistas utilicemos
las sofisticadas herramientas de producción y difusión que
hasta hace poco eran accesibles exclusivamente a poderosas empresas. El
aspecto seductor que ofrecen los nuevos medios es eficaz para fascinar
y llegar emocionalmente al espectador medio, no necesariamente instruido
en la plástica contemporánea y que encuentra un cómodo
acceso a la cultura a través de la red".

En su página web, Arregui, deja claras sus intenciones,
se propone jugar con los elementos que han fundamentado la cultura del
presente, con especial atención a la gay, a través de la
relación amor-odio que mantiene con los géneros y artistas
que la han edificado. El uso de estrategias propias de la publicidad y
la mezcla de estilos son una constante en este autor. La música
pop y los videoclips, el cine de terror "serie B", el manga
o las citas a clásicos como Bergman o Bacon convergen sin pudor
en el particular lenguaje que el autor ha desarrollado para expresar su
complejo mundo interior.

En sus videos y fotografías, bajo el seductor aspecto
de un sofisticado artículo de ocio de última generación,
el autor nos invita a transitar los terrenos más oscuros de la
mente. Los fantasmas y traumas de la niñez, la adolescencia y la
"contaminación moral". Lo absurdo del mundo y la monstruosidad
a que puede llegar la crueldad humana. El amor o la falta de él,
la incomunicación y el individualismo. El sexo y la muerte como
hecho enigmático, irreversible y traumático. El autor nos
invita a revisitar los grandes temas enfocándolos con ironía
e insolencia a través de personajes que parecen "descender"
a un mundo subterráneo donde habitan sus temores y que siempre
establecen tensiones entre la inocencia y la violencia, la ilusión
de la niñez y la desesperación de la vida adulta.

En BilbaoArte, Manu Arregui, presenta "On my Own"
una instalación con tres proyecciones de vídeo simultáneas
que el artista ha concebido "site specific" para Bilbaoarte.
En la primera proyección un personaje de grandes ojos mira al espectador
a la manera de los screen test de Warhol invitándonos a preguntarnos
por su mundo interior. En la segunda, el personaje multiplicado hasta
el infinito forma un grupo de clones que caen abatidos súbitamente
por disparos que parecen salir de la nada, la acción se desarrolla
como un ballet minuciosamente coreografiado En la tercera, el grupo de
clones danzan sobre sí mismos sujetando ramas en las manos.
Hay algo detrás del personaje de "On my own",
una sombra que le acompaña, que le obsesiona, le apesadumbra o
le aterroriza. La falta de respuestas a las preguntas metafísicas,
la angustia existencial por la falta de certeza sobre el destino del ser
humano, la permanente búsqueda de evidencias que le dan a la existencia
un sentido trascendente. La inquietud que siente el personaje está
más o menos latente, pero progresivamente, a la par que las tres
proyecciones interactúan, irán revelándose ante nosotros
produciendo un efecto devastador. Es recurrente el hecho de que en la
mayor parte de la obra de Manu Arregui sus personajes sean atravesados
por los mismos caminos en que se internan. Se trata de trayectorias que
los reconducen hacia si mismos, hacia su propia alma, hacia su propia
conciencia. Son recorridos íntimos, enigmáticos que se apoderan
de el/a espectador/a transportándolo/a a una experiencia estrictamente
personal e inquietante, en la medida en que los personajes realizan una
trayectoria sobrecargada por un denso dramatismo, aquel que implica desnudar
el alma humana en forma genérica.
Xabier
Arakistain, comisario de la exposición.